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La tecnología digital y las redes sociales han llegado a un punto de maduración del que está emergiendo una nueva cultura industrial que revoluciona los procesos de creación, mediación, distribución y consumo. Partiendo del diseño como elemento vertebrador en todas sus expresiones y formas, vemos como las plataformas de trabajo y prácticas especializadas están transformando la articulación del diseño con la sociedad, la economía y la cultura.

¿Qué es el diseño abierto?

El diseño abierto promueve la aplicación de principios surgidos a partir del movimiento de software libre y de código abierto. Parte de la idea de que la creatividad, y la sociedad en general, se benefician de las vías de comunicación abiertas y de la transmisión libre de información. Por ello, el diseño abierto busca compartir los procesos de creación, distribución y fabricación de objetos, ideas o sistemas, para que otros puedan usarlos para adaptar, reformular, producir o distribuir esos diseños o contenido según sus necesidades.

Creatividad Compartida.
La cultura del diseño abierto está marcando muy rápidamente un cambio de paradigma en las industrias creativas y posibilita una economía colaborativa de enorme potencial tanto para diseñadores y creadores como para usuarios y consumidores. Es un área en plena efervescencia, que está generando nuevos modelos de negocio, procesos creativos innovadores y prácticas de consumo participativas.

¿Qué futuro tiene la cultura del diseño abierto?
Este nuevo paradigma trae consigo la promesa de un impacto social positivo y sostenible, la creación de nuevos modelos de intercambio, la deslocalización y relocalización de la producción y la renovación de procesos de consumo.

De estos planteamientos alternativos surgen, sobre la base de comunidades reales unidas por la virtualidad de las redes sociales, proyectos con licencias Creative Commons, procesos de cocreación, productos de distribución global pero de fabricación local y financiación colectiva e instancias de consumo colaborativo que rescatan del pasado procesos económicos como el intercambio o el préstamo.

Preguntas clave:

¿Puede el diseño abierto ser económicamente rentable?

¿Son los nuevos metodos de producción abierta y deslocalizada realmente sostenibles?

¿Puede el consumo colaborativo generar una economía dinámica?

¿Cuál es el papel del usuario en un proceso de diseño abierto?

¿Qué impacto tienen estas nuevas fórmulas de diseño en la naturaleza de la práctica profesional?